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La Cárdenas de Lourdes

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Lourdes Rodriguez Roche es una joven natural de Cárdenas que vive exiliada en Suecia desde su salida de Cuba el 23 de Junio de 1994. Lourdes nos ha complacido al enviarnos un escrito de ella sobre la Cárdenas que conoció durante su juventud, en tiempos de la fatídica "Revolución." Hacía mucho tiempo que yo venía pidiendole algo sobre esos tiempos a todos los que se me identificaban como cardenenses reciente-exiliados. Creo que ahora comprendo un poco mejor el porqué de la falta de respuestas a mis peticiónes. Me imagino que el dolor debe ser muy grande y dificil de compartir. Gracias Lourdes.

Lourdes es Ingeniera Química y quisiera que, llegado el momento, la Patria pueda contar con ella para su restauración. Ella confiesa que los años, y la madurez política que ha venido con el exilio le han permitido borrar el resentimiento y el odio que llevaba consigo hacia su país. Ahora ve con otros ojos a esa Cuba que le han arrebatado y valora mejor las riquezas espirituales con que cuenta el cubano.

E-mail: stina.naslund@swipnet.se


La Cárdenas de Lourdes

Hace algún tiempo me encontraba revisando la información que de Cuba se puede encontrar en Internet y encontré algo que todavía no ha dejado de ser de mi asombro, resulta que Cárdenas, mi ciudad natal, cuenta con un espacio en el Web hecho por alguien que a pesar de los años que lleva fuera de nuestra CIUDAD BANDERA, se siente orgulloso de ser cardenense y ha querido rendir tributo a esa hermosa Perla del Norte que durante estos últimos treinta nueve años se ha visto convertida en una pequeña y silenciada aldea.

Entre las cosas que pude encontrar aquí, fue lo bien detallado e ilustrado de la historia de una Cárdenas que para cualquier cardenense de mi generación y de otras generaciones nacidas bajo el "adoctrinamiento Castrista" era totalmente desconocida, a pesar de haber vivido en una época en la que el sistema siempre se ha jactado de contribuir a la educación de las nuevas generaciones. Lo más curioso en todo esto es que nos han enseñado toda nuestra vida a odiar a aquellos que han abandonado Cuba por sus maneras de pensar y manifestarse contra el actual gobierno, pero hoy día tenemos que recurrir a ellos cuando queremos tener un verdadero conocimiento de nuestra historia, y entiéndase por historia todo, desde el por qué el nombre de una calle hasta los logros que han logrado nuestros coterráneos en todas las esferas de la vida cotidiana.

Mis recuerdos de Cárdenas, por desgracia, no tienen mucha relación con los del autor de dicho homepage, pero él tuvo la posibilidad de escoger qué historia conocer, yo no, a mí me la impusieron todos los días en la escuela, en esa misma escuela donde día a día me enseñaron (voluntaria o involuntariamente) a sentirme avergonzada de haber nacido en esa misma ciudad de la que otras muchas generaciones se sienten cada día más orgullosos.

Nunca se dieron a la tarea de enseñarnos el por qué el nombre de nuestra ciudad, conocí una Cárdenas de parques desolados y apenas sin asientos, conocí una Cárdenas de aceras rotas y mal cuidadas, de calles inundadas por las lluvias que durante horas se hacían intransitables, una Cárdenas de mosquitos y basureros en cualquier esquina, de aceras rotas intencionalmente por el pueblo en su búsqueda desesperada del agua potable, de un Acueducto con muchos años sin cuidarse, de ausencia total de lugares de recreación para la juventud, como antes podían hacerlos nuestros padres en el antiguo Casino Español, hoy totalmente destruido y convertido en ruinas de la historia cardenense. Conocí una Cárdenas con un parque Colón inundado de niños descalzos a la caza del primer turista que llegue al lugar para mendigarles algunos centavos en moneda extranjera o sencillamente algún objeto extranjero al cual no pueden tener acceso en su país.

Es difícil para mí reconocer mi miseria, pero creo me sirve para también limpiarme el alma de rencores y odios, y ahora que me encuentro en el exilio, sentirme orgullosa de mi Cárdenas, de esa misma que les cuento y que no ha cambiado en nada en estos años lejos de ella; todo lo contrario cada día empeora y se hunde más en el lodo.

Recuerdo como de niña oía historias de lo que fue mi ciudad, de Playa Larga sin contaminación, de un puerto lleno de acción, de una Arechabala de la que todos sus trabajadores se sentían orgullosos, de calles rectas y limpias, de vida social, etc, hoy sucede todo lo contrario, es como si una maldición (como las de los cuentos de hadas) se hubiese apoderado de ella sucumbiéndola en el más terrible de los sufrimientos, en la más terrible de las miserias. Todo me resulta nuevo y a veces increíble cuando reviso este espacio en el Web, como si no hubiese existido la Cárdenas que les cuento o viceversa; lo que sí queda claro es que para mí no existió la que nos enseña con tanta belleza y orgullo este otro cardenense ausente.

Resulta increíble como una idea, un sistema, o quizás sólo un hombre, han hundido a una ciudad, a un país y una población entera en la actual situación en que se encuentra un pueblo que siempre se había caracterizado por una alegría infinita, un humor incomparable para enfrentar la vida y unos deseos inmensos de salir adelantes en cada momento.

Así es Ernesto, esta es mi Cárdenas, la que te arrebataron a ti cuando hace años tuviste que dejarla, la que me cuentas es aquella que me han arrebatado a mi poco a poco sin darme cuenta, aquella que dejaste y aún era una ciudad floreciente, la misma donde primero se viera nuestra bandera, aquella que inauguró el ferrocarril, la misma que por primera vez se decidió a salir a las calles en contra del actual tirano que luego les ha privado de sentirse orgullosos de ser cardenenses, de ser cangrejeros!!!!

Lourdes Rodriguez Roche

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